Preeclampsia y Eclampsia

HIPERTENSIÓN ARTERIAL

8/26/20264 min read

Preeclampsia y eclampsia: qué son, síntomas y complicaciones

La preeclampsia es una complicación del embarazo caracterizada principalmente por la aparición de hipertensión arterial después de las 20 semanas de gestación, asociada a signos de afectación de órganos maternos o alteraciones relacionadas con la placenta. Puede aparecer incluso en mujeres que tenían una presión arterial normal antes del embarazo.

La eclampsia es una complicación grave de la preeclampsia en la que aparecen convulsiones que no pueden explicarse por otra causa. Constituye una emergencia médica que requiere tratamiento inmediato.

¿Qué es la preeclampsia?

La preeclampsia es uno de los principales trastornos hipertensivos del embarazo. Puede afectar a diferentes órganos de la madre y también puede comprometer el funcionamiento de la placenta.

Puede aparecer durante el embarazo y, en algunos casos, también manifestarse después del parto.

La gravedad es variable. Algunas mujeres presentan una forma leve que requiere vigilancia estrecha, mientras que otras pueden desarrollar complicaciones graves.

¿Qué síntomas puede producir?

La preeclampsia puede ser asintomática, por lo que los controles durante el embarazo son fundamentales.

Cuando aparecen síntomas, pueden incluir:

  • Presión arterial elevada.

  • Dolor de cabeza intenso o persistente.

  • Alteraciones de la visión, como visión borrosa o aparición de luces o manchas.

  • Dolor intenso en la parte superior del abdomen, especialmente debajo de las costillas.

  • Náuseas o vómitos importantes.

  • Hinchazón repentina de cara o manos.

  • Aumento rápido de peso por retención de líquidos.

  • Dificultad para respirar.

La aparición de estos síntomas durante el embarazo debe comunicarse rápidamente al equipo sanitario.

¿Cómo se diagnostica la preeclampsia?

El diagnóstico requiere una valoración médica completa. La presión arterial se mide de forma adecuada y se comprueba si existen signos de afectación de órganos.

Según cada caso, pueden realizarse:

  • Mediciones repetidas de presión arterial.

  • Análisis de sangre.

  • Evaluación de la función renal.

  • Evaluación de la función hepática.

  • Recuento de plaquetas.

  • Análisis de orina y valoración de proteínas.

  • Control del crecimiento y bienestar fetal.

  • Ecografías y otras pruebas obstétricas.

No todas las mujeres con preeclampsia presentan exactamente las mismas alteraciones.

¿Qué es la eclampsia?

La eclampsia es la aparición de convulsiones en una mujer con un trastorno hipertensivo del embarazo, cuando estas no pueden atribuirse a otra causa.

Las convulsiones pueden aparecer durante el embarazo, durante el parto o después del nacimiento del bebé.

La eclampsia es una emergencia médica grave porque puede poner en riesgo la vida de la madre y del bebé.

¿Qué complicaciones pueden producir?

La preeclampsia y la eclampsia pueden producir complicaciones maternas y fetales.

Entre las posibles complicaciones maternas se encuentran:

  • Convulsiones.

  • Accidente cerebrovascular.

  • Edema pulmonar.

  • Lesión renal.

  • Alteraciones hepáticas.

  • Alteraciones de la coagulación.

  • Síndrome HELLP.

  • Desprendimiento de placenta.

En el bebé, pueden producirse problemas relacionados con la función de la placenta, como:

  • Restricción del crecimiento fetal.

  • Bajo peso al nacer.

  • Prematuridad.

  • Alteraciones del bienestar fetal.

El riesgo depende de la gravedad de la enfermedad y de la edad gestacional en la que aparece.

¿Cómo se trata la preeclampsia?

El tratamiento depende de la gravedad, de la edad gestacional y del estado de la madre y del bebé.

Puede incluir:

  • Control frecuente de la presión arterial.

  • Controles analíticos.

  • Vigilancia materna y fetal.

  • Medicamentos para controlar la presión arterial cuando están indicados.

  • Sulfato de magnesio en determinadas situaciones para prevenir o tratar las convulsiones.

  • Corticoides para favorecer la maduración fetal cuando existe riesgo de parto prematuro y está indicado.

  • Hospitalización en casos que requieren vigilancia estrecha.

El tratamiento definitivo de la preeclampsia es el parto, aunque el momento adecuado para finalizar el embarazo depende de la situación clínica y debe decidirlo el equipo médico.

Tratamiento de la eclampsia

La eclampsia requiere atención médica inmediata.

El tratamiento incluye estabilizar a la madre, proteger la vía aérea y controlar las convulsiones, habitualmente mediante sulfato de magnesio, además de controlar la presión arterial y valorar el estado de la madre y del bebé.

Una vez estabilizada la situación, el equipo obstétrico determina el momento y la vía más adecuada para finalizar el embarazo.

¿Puede aparecer después del parto?

Sí. Aunque la preeclampsia suele aparecer durante el embarazo, también puede presentarse en el periodo posparto.

Por ello, síntomas como dolor de cabeza intenso, alteraciones visuales, dificultad para respirar, dolor abdominal intenso o presión arterial elevada después del parto requieren valoración médica.

¿Cuándo acudir a urgencias?

Durante el embarazo o después del parto, se debe buscar atención médica urgente ante:

  • Convulsiones.

  • Dolor de cabeza intenso o persistente.

  • Alteraciones importantes de la visión.

  • Dolor intenso en la parte superior del abdomen.

  • Dificultad para respirar.

  • Dolor intenso en el pecho.

  • Confusión o pérdida de conocimiento.

  • Presión arterial muy elevada.

La aparición de convulsiones durante el embarazo o después del parto es una emergencia médica y requiere asistencia inmediata.

Conclusión

La preeclampsia es una complicación potencialmente grave del embarazo caracterizada por hipertensión de nueva aparición y signos de afectación materna o placentaria. La eclampsia representa una complicación aún más grave en la que aparecen convulsiones.

La detección precoz mediante los controles prenatales, la vigilancia de la presión arterial y la valoración de posibles síntomas permiten identificar estas situaciones y actuar rápidamente.

Ante cualquier síntoma de alarma, especialmente convulsiones, alteraciones visuales, dolor de cabeza intenso, dificultad respiratoria o dolor abdominal intenso, es fundamental solicitar atención médica urgente.

Aviso: Este contenido tiene finalidad exclusivamente informativa y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario. Durante el embarazo y el posparto, cualquier síntoma relacionado con la presión arterial debe ser valorado por un profesional sanitario.