Síntomas tensión arterial baja

HIPERTENSIÓN ARTERIAL

8/26/20263 min read

Tensión arterial baja: síntomas, causas y qué hacer

La tensión arterial baja, conocida médicamente como hipotensión arterial, se produce cuando la presión arterial es más baja de lo habitual. No siempre representa una enfermedad: algunas personas pueden tener valores bajos de forma habitual y encontrarse perfectamente.

Sin embargo, cuando la presión arterial disminuye demasiado o provoca síntomas, puede ser necesario investigar la causa y valorar el tratamiento adecuado.

¿Qué se considera tensión arterial baja?

De forma general, se suele hablar de hipotensión arterial cuando la presión arterial es inferior a 90/60 mmHg. Sin embargo, una cifra por debajo de este valor no significa necesariamente que exista un problema.

La importancia de la hipotensión depende principalmente de los síntomas, la causa y la situación clínica de cada persona.

Una persona joven y sana puede presentar valores bajos sin consecuencias, mientras que una disminución repentina de la presión arterial puede ser un signo de un problema que requiere atención médica.

¿Cuáles son los síntomas de la tensión baja?

La hipotensión puede no producir ningún síntoma. Cuando aparecen, los más frecuentes son:

  • Mareos o sensación de inestabilidad.

  • Debilidad o cansancio.

  • Visión borrosa.

  • Náuseas.

  • Dificultad para concentrarse.

  • Sensación de desmayo.

  • Desmayo (síncope).

  • Piel fría o sudoración en determinados casos.

Estos síntomas pueden aparecer especialmente al levantarse rápidamente después de estar sentado o tumbado.

¿Por qué puede bajar la tensión?

Existen numerosas causas de hipotensión. Algunas son temporales y otras pueden estar relacionadas con enfermedades o tratamientos.

Entre las causas más frecuentes se encuentran:

  • Deshidratación.

  • Pérdida de sangre.

  • Fiebre o enfermedades agudas.

  • Permanecer mucho tiempo de pie.

  • Cambios bruscos de posición.

  • Algunos medicamentos, incluidos determinados antihipertensivos.

  • Problemas cardíacos.

  • Alteraciones hormonales.

  • Infecciones graves.

  • Reacciones alérgicas graves.

En las personas que toman medicación para la hipertensión, una presión demasiado baja puede indicar que es necesario revisar el tratamiento, pero nunca se debe modificar o suspender la medicación por cuenta propia.

Hipotensión ortostática

La hipotensión ortostática aparece cuando la presión arterial disminuye al ponerse de pie.

Puede provocar mareos, visión borrosa, debilidad o incluso desmayo poco después de levantarse.

Es más frecuente en personas mayores y puede estar relacionada con determinados medicamentos, deshidratación, alteraciones del sistema nervioso u otras enfermedades.

Si estos episodios se repiten, es recomendable consultar con un profesional sanitario.

¿Qué hacer si tengo la tensión baja?

Si una persona presenta mareo o sensación de desmayo, puede ser útil:

  1. Sentarse o tumbarse para evitar una caída.

  2. Levantarse lentamente cuando los síntomas hayan desaparecido.

  3. Mantener una adecuada hidratación, salvo que exista una restricción de líquidos indicada por un profesional.

  4. Medir la presión arterial si se dispone de un tensiómetro.

  5. Registrar los valores y los síntomas para comentarlos con un profesional sanitario si se repiten.

No es recomendable aumentar deliberadamente el consumo de sal ni modificar medicamentos sin consultar previamente con un profesional.

¿Cuándo es peligrosa la tensión baja?

La hipotensión puede ser una situación grave cuando la disminución de la presión es importante y afecta al funcionamiento de órganos.

Debe buscarse atención médica urgente si la tensión baja se acompaña de:

  • Pérdida de conocimiento.

  • Confusión.

  • Dificultad para respirar.

  • Dolor en el pecho.

  • Piel muy fría y sudorosa.

  • Debilidad extrema.

  • Pulso muy rápido o débil.

  • Sangrado importante.

  • Signos de una reacción alérgica grave.

Una caída brusca de la presión arterial puede formar parte de situaciones graves como una hemorragia, una infección grave o una reacción alérgica severa.

Tensión baja y tensión alta: ¿qué es peor?

Ni la presión arterial alta ni la baja pueden considerarse siempre más peligrosas de forma general. Depende de la intensidad, la duración, la causa y los síntomas.

La hipertensión mantenida puede aumentar progresivamente el riesgo cardiovascular, mientras que una hipotensión grave y repentina puede provocar una disminución insuficiente del flujo sanguíneo hacia órganos importantes.

Por ello, es importante valorar cada situación individualmente.

Conclusión

La tensión arterial baja o hipotensión no siempre es una enfermedad. Algunas personas tienen valores bajos de forma habitual y no presentan ningún problema.

Cuando aparecen síntomas como mareos, debilidad, visión borrosa o desmayos, es importante identificar la causa. La deshidratación, determinados medicamentos, cambios de posición y algunas enfermedades pueden provocar hipotensión.

Si la presión arterial baja es persistente, los síntomas se repiten o se produce una pérdida de conocimiento, es recomendable consultar con un profesional sanitario.

Ante una disminución brusca de la presión acompañada de confusión, dolor en el pecho, dificultad para respirar, sangrado importante o pérdida de conocimiento, se debe buscar atención médica urgente.

Aviso: Este contenido tiene finalidad exclusivamente informativa y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario.